La pensión alimenticia es una de las cuestiones que más preocupan a los progenitores cuando se produce una separación o un divorcio con hijos menores de edad. Comprender cómo se calcula, qué gastos cubre y en qué circunstancias puede modificarse es fundamental para proteger adecuadamente los derechos de los menores. En este artículo explicamos los aspectos más relevantes de esta figura jurídica.
¿Qué es la pensión alimenticia?
La pensión alimenticia es la obligación legal de un progenitor de contribuir económicamente al mantenimiento de sus hijos menores de edad, o de hijos mayores que no dispongan de medios propios de vida sin que esto sea atribuible a su voluntad. Esta obligación existe con independencia del régimen de custodia establecido y está regulada en el Código Civil, así como en la legislación vasca aplicable.
¿Qué gastos cubre la pensión alimenticia?
El concepto legal de alimentos es más amplio de lo que su nombre sugiere. La pensión no se limita a los gastos de alimentación, sino que comprende todo lo necesario para el sustento, la habitación, el vestido, la asistencia médica, la educación y la formación del menor. En la práctica, esto incluye gastos de colegio, libros de texto, actividades extraescolares, ropa, medicamentos y, en su caso, atención psicológica.
Junto a la pensión ordinaria, existen los denominados gastos extraordinarios: aquellos que no están previstos y no tienen carácter periódico, como intervenciones quirúrgicas, tratamientos de ortodoncia o actividades especiales. Estos gastos habitualmente se comparten entre ambos progenitores en la proporción que fije el juez, generalmente al cincuenta por ciento.
¿Cómo se calcula la pensión alimenticia?
No existe una fórmula matemática única. El juez debe valorar, en cada caso concreto, dos factores principales: la capacidad económica del progenitor que debe abonarla y las necesidades del menor. Los juzgados españoles utilizan con carácter orientativo las tablas elaboradas por el Consejo General del Poder Judicial, que permiten estimar el importe en función de los ingresos del progenitor pagador y del número de hijos. Sin embargo, estas tablas son meramente indicativas y el juez puede apartarse de ellas atendiendo a las circunstancias específicas del caso.
Entre los elementos que pueden incrementar o reducir la pensión se encuentran las necesidades especiales del menor, la existencia de otros hijos del progenitor pagador, los gastos de la vivienda, la situación laboral de ambos progenitores y el régimen de custodia acordado.
¿Puede modificarse la pensión alimenticia?
Sí. La pensión puede modificarse judicialmente cuando se produzcan cambios sustanciales en la situación económica de alguna de las partes o en las necesidades del menor. La reducción o el aumento de ingresos del progenitor pagador, la pérdida de empleo, un incremento significativo de las necesidades del menor o el nacimiento de otros hijos son circunstancias que pueden justificar una revisión. La modificación no opera automáticamente: debe solicitarse ante el juzgado mediante el procedimiento de modificación de medidas.
¿Qué ocurre si el progenitor no paga la pensión?
El impago de la pensión alimenticia es un incumplimiento grave de una obligación legal. El progenitor que no cobra la pensión puede solicitar la ejecución forzosa de la sentencia, lo que puede implicar el embargo de cuentas bancarias o del salario del deudor. Además, el impago reiterado puede constituir un delito de abandono de familia, sancionado con penas de prisión o multa.
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